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Nuestra Señora de Fátima

"Un Plan de Paz del Cielo"

LA HISTORIA DE FÁTIMA

En un día fresco de la primavera de 1916, Lúcia Abóbora (o dos Santos), de 9 años de edad, y sus primos, Francisco y Jacinta Marto, de 8 y 6 años respectivamente, llevaron las ovejas de sus padres a pastar en un sitio no muy lejos de sus casas en el pueblecito de Aljustrel, un barrio de Fátima, Portugal, en las montañas, más o menos a 140 kilómetros al norte de Lisboa. Comenzó a lloviznar, y los niños buscaron refugio en una cueva cercana. De repente, a través del campo, un globo de luz blanco apareció, moviéndose a través del campo hacia la cueva. Los tres niños se atemorizaron al ver al centro de la luz un hombre joven y apuesto con ropa blanca y suelta.

El extraño comenzó a hablar: “No tengan miedo; soy el Ángel de la Paz. Recen conmigo.” Arrodillándose en la tierra, hizo una reverencia profunda y rezó con estas palabras que repitió tres veces, los niños repitiendo la oración después de él: “O Dios mío, te creo, te adoro, te espero y te amo. Pido perdón por los que no te creen, no te adoran, no te esperan y no te aman.” 

A la mitad del verano, cuando los niños estaban juntos, el ángel se apareció otra vez, y dijo, “¡Recen! Recen mucho. Los corazones de Jesús y María tienen planes misericordiosos para ustedes. Ofrezcan oraciones y sacrificios constantemente al Altísimo. Hagan de todo un sacrifico, y ofrézcanlo como un acto de reparación para los pecados que ofenden a Dios, y como una petición para la conversión del los pecadores. Traigan de esta manera la paz a nuestro país …Soy el Ángel Guardian de Portugal. Acepten y lleven con sumisión todos los sufrimientos que el Señor les mandará. 

El ángel regresó otra vez en el otoño del mismo año. Esta vez, traía un cáliz de oro en una mano y una Sagrada Hostia encima del cáliz con la otra mano. Los niños asombrados se dieron cuenta que había gotas de sangre cayendo de la Sagrada Hostia hacia el cáliz. El ángel dejó la Sagrada hostia y el cáliz suspendidos en el aire y se postró en la tierra, diciendo esta hermosa oración: “Sacratísima Trinidad - Padre, Hijo y Espíritu Santo – te adoro profundamente. Te ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los tabernáculos del mundo, en reparación por las atrocidades, los sacrilegios y las indiferencias a través de las cuales se le ha ofendido. Y por medio de los meritos infinitos de su Corazón Sacratísimo y con el corazón inmaculado de María, te ruego por la conversión de los pobres pecadores.”

El ángel puso la hostia sobre la lengua de Lúcia. A Francisco y Jacinta, quienes no han recibido todavía su Primer Comunión, les presentó el cáliz y ellos bebieron de el. Al fin, una vez más se postró y dijo la misma oración tres veces. Los niños la repitieron con él, Francisco siguiendo los demás porque el no había oído las palabras. Pues, el Ángel de Paz desapareció en la titilante luz del sol.

Tal fue el preludio de uno de los mensajes más excepcional que jamás el Cielo haya dado a la tierra – el “plan de paz” de Nuestro Señora de Fátima.

LA SENORA MAS BRILLANTE QUE EL SOL

El Domingo, 13 de mayo de 1917, poco más de un año después de la primera visita del ángel, los niños pastaban su rebaño como siempre. Esta vez, se quedaban en una área seca como hoyo que se llamaba la Cova de Iria (Hoyo de Irina), que quedaba más o menos a 1.4 kilómetros de su casa. Era mediodía y hacía sol con claridad, cuando de repente un relámpago cortó el aire - después otro. Temiendo una tempestad, los niños rápidamente juntaron su rebaño para llevarlo a casa. De pronto notaron un pequeño encino-roble, un poco más de un metro de altura, directamente en su camino. Una luz brillantísima se sostenía en el aire, encima de los ramos más altos, cuando – maravilla de maravillas –ellos vieron, a un metro y medio de donde estaban parados, la forma de una Señora hermosa, parada encima del árbol enMary la luz, con sus pies escondidos en una nube. Era como el ángel, pero mucho más bella. Se hallaba vestida con una ropa blanca y larga. El manto sobre su cabeza y hombro bajaba hasta sus pies y estaba ribeteado con luz dorada . Sus manos estaban unidas ante su pecho y de la mano derecha suspendía un rosario exquisito de perlas blancas. Como más tarde, Lúcia la describió: “Era una Señora más brillante que el sol.” 

Después de confortar a los niños para que no le temieran, la visión dijo: “Vengo del cielo. Vengo a pedirles que vengan el 13 de cada mes al mediodía. En octubre les diré quién soy y qué es lo que quiero.” También les pidió que rezaran el Rosario todos los días y que soportaran todos los sufrimientos que Dios les mandaría. 

En Junio, la Señora se apareció otra vez. Hubo más o menos 70 personas presentes, pero solo los niños podían ver las apariciones. Dijo a los niños que muchas almas van al infierno porque no tienen nadie que rece y haga sacrificios por ellas. Dijo que Francisco y Jacinta dejarían pronto el mundo para ir al cielo. Colocando su corazón, rodeado por espinos que lo picaban por todos lados, Nuestra Señora dijo a Lúcia: “Dios quiere que te quedes en el mundo por un tiempo porque Jesús quiere valerse de ti para hacerme amada y conocida. El desea propagar por el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Prometo la salvación a los que lo adopten, y sus almas serán amadas por Dios como si fueron flores colocadas por mi misma para adornar su trono.” 

LOS NINOS VEN EL INFIERNO

Durante su aparición de Julio, Nuestra Señora, como respuesta a la petición de Lúcia, prometió que en Octubre haría un gran milagro público para que todo el mundo le creyera y supiera quien era. Otra vez, la Madre de Dios dijo a los niños que se sacrificaran por los pecadores, y dijeran muchas veces, especialmente cuando hicieran sacrificios, esta oración: “O Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores, y por la reparación de los pecados cometidos contra el Corazón Inmaculado de María.” 

Al hablar estas palabras, nuestra Señora abrió y extendió sus manos. Rayos brillantes de luz parecían penetrar la tierra. De repente, el terreno desapareció y vimos, por decirlo así, un vasto mar de fuego. En palabras traducidas de Lucía, que escribió años más tarde en sus memorias de 1941: "Sumergidos en este fuego, vimos a los demonios y a las almas de los condenados. Estas últimas eran como rescoldos transparentes y ardientes, todos ennegrecidos o bruñidos en bronce, que tenían forma humana. Flotaban en aquella conflagración, que a veces se elevaba en el aire por las llamas que ellas mismas emitían, junto con grandes nubes de humo. Retrocedían después hacia todos lados como chispas en incendios inmensos, sin peso o equilibrio, entre alaridos y gemidos de dolor y desesperación, que nos horrorizaron y nos hicieron temblar de miedo (debió haber sido este espectáculo lo que me hizo gritar, como dice la gente que nos escuchó). Los demonios se distinguían de las almas de los condenados, por su aterrador y repugnante parecido con espantosos y desconocidos animales, negros y transparentes como brasas ardientes. Esa visión duró sólo un momento, gracias a nuestra bondadosa Madre Celestial, quien en la primera aparición había prometido llevarnos al Cielo. Sin esto, creo que hubiéramos muerto de terror y miedo." 

Después de este suceso, los niños Videntes estaban asustados y Nuestra Señora, les habló con bondad y tristeza:

"Han visto el infierno donde van a caer tantos pecadores. Para salvarlos, el Señor quiere establecer en el mundo la devoción al Corazón Inmaculado de María. Si se hace lo que les digo, muchas almas se salvarán y vendrá la paz.”

 

LA VISION PROGNOSTICA LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL Y EL COMMUNISMO

“La guerra (Primera Guerra Mundial, activa con furor) se terminará. Pero si no se deja de ofender a Dios, vendrá otra guerra peor que las anteriores, que comenzará durante el reino de Pío XI. Cuando verán una noche iluminada por una luz desconocida,(el 25 de enero, 1938), sepan que este es el gran signo que Dios les dará que indica que El va a castigar al mundo por tantos pecados. Será la guerra, la escasez de alimentos y la persecución a la Santa Iglesia y al Santo Padre. Para prevenir esto, vendré a pedir la Consagración del mundo al Corazón de María y la Comunión de los Primeros Sábados, en desagravio y reparación por tantos pecados. Si se acepta lo que yo pido, Rusia se convertirá y vendrá la paz. Si no, esparcirá sus errores por el mundo y habrá guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados y el Santo Padre tendrá que sufrir mucho. Varias naciones quedarán aniquiladas. Pero al fin mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre consagrará Rusia a mí. Rusia se convertirá y un período de paz llegará al mundo.” La Señora pidió que este mensaje sea guardado como secreto hasta que ella dé permiso de revelarlo.

LOS NINOS ESTÁN EN PRISON

A causa de las apariciones, rápidamente hubo tanta agitación que las autoridades civiles se preocupaban mucho. A la Próxima aparición prevista de la Señora, el 13 de agosto, a pesar de que más de 15,000 personas esperaban en la Cova, el Administrador ateo de Ourem, el distrito al cual pertenecía Fátima, fingió conducir los niños a la Cova pero en vez de esto, los secuestró y los encerró en el calabozo. Estaba determinado a eliminar tal misticismo de Portugal, les amenazó en quemarlos vivos en aceite hervido, si los niños no confesaban el secreto. Mandó que la pobrecita Jacinta fuera enviado afuera para ser hervida. El guardia regresó y dijo “Está freída”. Luego fue Francisco. Pues salió Lúcia por un largo pasillo. Se resolvió a morir con Jacinta. Se pusieron alegrísimas al encontrarse todos vivos en el cuarto cercano. Se había expuesto la farsa. Otro interrogación el próximo día también fue inútil. El Administrador puso a Lúcia y sus primos en libertad y les mandó ser dirigidos a Fátima. El 19 de agosto, la Señora apareció a los niños otra vez cerca del pueblo de Valinhos. Les pidió rezar el Rosario y continuar sus visitas a la Cova en el 13 de cada mes.

En Septiembre, estaban presentes más de 30,000 personas quienes vieron que llovía con pétalos blancos misteriosos que llegaron hasta tres metros del terreno antes de disolverse en el aire. También, muchos vieron un globo de luz, llevando la Señora, la cual se quedo tranquilamente encima del árbol, y las ramas doblaron como si alguien se paraba encima de ellas. Más tarde, vieron la nube alejarse hacia el este de donde había venido. Nuestro Señora dijo a los niños, “Sigan rezando el Rosario para que la guerra termine.”

SE CONGREGARON 70,000 PARA EL MILAGRO PROMETIDO

Ahora, todo el país de Portugal estaba emocionado con los acontecimientos en Fátima, en ese tiempo el sitio más importante en la tierra. Particularmente, los periódicos se interesaban, especialmente en la declaración de que ocurriría un gran milagro. Hubo muchos periodistas y fotógrafos para recordar los eventos, o probar que todas las declaraciones eran mentiras. 

En los días que precedían el 13 de octubre, todos los caminos que dirigían a Fátima, tenían muchedumbre viniendo de todas las partes del país en cualquier forma de transporte que podían encontrar. Muchos caminaban kilómetros a través de los campos rugosos. Llovió durante toda la noche del 12 de Octubre y en la mañana del 13. A mediodía, más de 70,000 personas se abarrotaron en la Cova. Parados en el barro hasta sus tobillos, se apiñaron bajo sus paraguas, buscando la protección de la lluvia que no paraba, rezando sus Rosarios. 

Un poco después del mediodía, la Señora llegó para su apariciónBasilica final. Dijo a los niños: “Quiero decirles que construyan una capilla aquí en mi honor. Yo soy la Virgen del Rosario. La gente debe rezar el Rosario. Que lo recen todos los días. La guerra se terminará y los soldados regresarán a casa pronto.”

Dijo Lúcia, “Tengo muchas cosas que pedirle – la sanación de algunos enfermos, la conversión de algunos pecadores…”

“Algunos sí, otros no. Es necesario que cambien sus vidas y de pedir perdón por sus pecados.” Su cara se puso más grave y continuó diciendo, “Que no ofenden a nuestro Señor Dios ninguno más, porque ya está muy ofendido.”

EL SOL GIRA EN EL CIELO

Cuando estaba a punto de irse, la Virgen abrió sus manos blancas, como siempre, y le pareció a Lúcia que la luz extendía de sus manos hacía donde quedaba el sol, directamente arriba. La muchedumbre vio la separación de las nubes como dos inmensas cortinas, y el sol apareció entre ellos en el cielo, claro y azul, como un disco de fuego blanco. Lúcia exclamó, “¡Miren al sol! y la gente miró al cielo. El sol apareció como un disco de plata. Aunque brillaba como siempre, todos podían mirarlo sin que los ojos se lastimaran o se dañara la retina, y podían mirarlo con mucha satisfacción. De repente, con una fuerza misteriosa, el disco comenzó a girar alrededor de sí mismo en un furioso remolino, emitiendo grandes rayos de luz de muchos colores. Los enormes rayos rojos, verdes, azules, amarillos, y violetas saltaron a través del cielo en varios ángulos, dando luz al todo el campo por muchos kilómetros, pero particularmente a las caras elevadas de las 70,000 mil personas embelesadas. Después de tres minutos, el milagro se paró pero resumió una segunda vez y una tercera vez – tres veces en total, en más o menos 12 minutos. Parecía como si todo el mundo estuviera en fuego, con el sol girando a gran velocidad cada vez. 

Entonces, la gente emitió un grito de terror, porque parecía como si el sol se desprendiera del firmamento y fuera a caer sobre ellos. Una mujer gritaba “Es el fin de mundo.” “Dios mío, no me dejes morir en mis pecados,” rezó otra. “Santa virgen, protégenos,” gritaba otra. Todos se arrodillaron en terror, pidiendo perdón por sus pecados. Justo al momento en que pareció que la bola de fuego caería sobre ellos y para destruirlos, se detuvieron los milagros y el sol volvió a su posición normal en el cielo, brillando con paz como siempre. 

Cuando la gente se levantó, se oía gritos de sorpresa por todos lados. Los hábitos, que estaban mojados y sucios, quedaban limpios y secos. Muchos de los enfermos habían sido curados de sus aflicciones. Testigos miraban el milagro del sol de una distancia de cuarenta kilómetros.

LOS NINOS RECIBEN VISIONES ESPECIALES

Durante el paso del milagro del sol, los niños solos fueron testigos de varias visiones excepcionales en el cielo. Como la Virgen había prometido, vino San José con la Sagrada Familia y el envió una bendición al mundo. Finalmente, Lucia vio la Santísima Virgen María vestido en la ropa marrón de Nuestra Señora de Monte Carmel, coronada como reina del cielo y la tierra, con un Escapulario Marrón en la mano, con el Niño Jesús sentado en su rodilla. Sin embargo, en ninguna de estas visiones habían hablado cualquier de los visitantes a los niños. 

Verdaderamente, ha sido un día glorioso para Portugal. Muchos de los periodistas vinieron para burlarse de los eventos, pero esos mismos periodistas dieron largos informes detallados de todo lo que había pasado, además de que los periódicos publicaron muchas fotografías de la muchedumbre y de los niños. Aunque se hizo públicos a todo el mundo (Hay copias en ficheros en la Biblioteca del Congreso de Los Estados Unidos), muy poca gente afuera de Portugal dio atención a estos acontecimientos, y los periódicos en la mayoría de los países no hicieron caso de la historia.

EVENTOS SUCEDIDOS MUY IMPORTANTES

Como la Bendecida Madre había prometido, Francisco y Jacinta se reunieron muy pronto con ella en el cielo. El niño murió de influenza en abril 1919, y su hermanita murió de pleuresía en febrero 1920. 

La pequeña Jacinta sabía que iría al cielo y perseveraba en su devoción, oración y penitencia. Durante una larga enfermedad, tenía más conversaciones con Nuestra Señora. Antes de morirse, ella reveló unas declaraciones muy notables, hechas por Nuestra Señora de Fátima. Aquí hay algunos de ellas:

“Más almas van al infierno por causa de los pecados de la carne que por cualquier otra razón.”

“Se introducirá ciertas modas que ofenderá mucho a Nuestro Señor.”

“Muchos matrimonios no son buenos; El Señor no se alegra de ellos y no son de Dios.”

“Los sacerdotes deben ser puros, muy puros. No deberían preocuparse con cualquier cosa sino el bienestar de las almas y de la Iglesia. La desobediencia de los sacerdotes a sus superiores y al Santo Padre ofende mucho a Nuestro Señor.”

“La Bendita Madre ya no puede impedir que su Hijo Divino golpee el mundo con castigos justos por tantos crímenes.”

“Si el gobierno de un país deja la Iglesia en paz y da libertad a nuestro santa religión, será bendecida por Dios.”

“Dígase a todo el mundo que Dios da gracias por medio del Corazón Inmaculado de María. Dígales que pidan gracias de ella, y que el corazón de Jesús desea ser venerado junto con el Corazón Inmaculado de María. Rueguen por la paz por medio del Corazón Inmaculado de María, porque el Señor ha confiado la paz del mundo en ella."

NUESTRO SENORA APARECE A LA HERMANA LUCIA CON CRISTO NIñO

En 1921, al concejo del Obispo de Leira-Fátima, Lúcia entró al internado de un convento para aprender a leer y escribir. Más tarde, llegó a ser una monja en la orden, una Hermana de Santa Dorotea, con la Casa Principal en Tuy, España. 

Un día, mientras Lúcia (ahora Hermana Lúcia) se arrodillaba en oración en la capilla del convento (el 10 de diciembre, 1925), la Bendita Madre con Jesús Niño aparecieron con un nuevo y maravilloso mensaje para las almas. El primero hablar fue Jesús Niño quien dijo: “Ten piedad del corazón de mi Santísima Madre. Está cubierto con espinas con las que hombres malagradecidos la pican en cada momento y no hay nadie para quitarlas con un acto de reparación.”

Guardando en su mano un corazón rodeado con espinas puntiagudas, Nuestra Señora dijo a la Hermana Lúcia. “Mi jovencita, contempla mi corazón rodeado con las espinas colocadas allí en todos momentos por los hombres malagradecidos que hacen blasfemias e ingratitudes. Por lo menos tú tratas de consolarme. Anuncia en mi nombre que prometo asistir a la hora de la muerte a todas las gracias necesaria para la salvación, todo los que en el primer sábado de cinco meses consecutivos, van a la confesión y reciben la Comunión, rezan el Rosario y me acompañan por un cuarto de una hora mientras meditan en los misterios del Rosario con la intención de hacerme reparación.” 

EL SECRETO DE LA HERMANA LUCIA

Nuestra Señora se apareció a la Hermana Lúcia en 1927. Esta vez le dio permiso de revelar las dos primaras partes del mensaje de Fátima; las visiones del ángel; la promesa de llevar a los niños al cielo; la visión del infierno, las predicciones de una nueva guerra, el martirio para los Cristianos, la destrucción de las naciones, la persecución de la Iglesia y del Santo Padre y la extensión del comunismo. Anteriormente, todo esto se había guardado como un secreto. 

En 1929, Nuestra Señora vino otra vez. Completó la promesa hecho en el 13 de julio de venir y pedir la consagración de Rusia al Corazón Inmaculado de María y la Comunión de Reparación en los Primeros Sábados. Si la gente cumplía con sus peticiones, Rusia se convertiría y habría paz.  El 15 de Julio de 1946, la Hermana Lúcia en una entrevista con William Thomas Walsh exclamo "Lo que nuestra Segnora desea es que el Papa y todos los obispos del mundo consagren Rusia a su Corazón Inmaculado en un día especial. Si se hace esto, ella convertirá a Rusia y habrá la paz. Si esto no se hace, los errores de Rusia se propagarán a cada país del mundo.”

En la noche del 25 de enero, 1938, la Hermana Lúcia miraba a la ventana de su convento y vio un brillo rojo que extendió por todo el cielo. Se vio la luz por toda Europa y África y una parte de América y Asia de 8:45 pm hasta 1:15 am con interrupciones breves. Los científicos trataron de explicar lo como un tipo especial de aurora boreal. Sin embargo, la Hermana Lúcia sabía que fue la grande señal que pronosticó Nuestra Señora el 13 de julio, 1917, que ya iba ocurrir el castigo del mundo. Algunas semanas más tarde, Hitler invadió a Austria, encendiendo el fósforo que pondría fuego al mundo en la Segunda Guerra Mundial. Así una peor guerra comenzó en el Pontificado de Pío XI, como la Madre de Dios pronosticó en Fátima. Cuarenta millones de personas murieron en La Segunda Guerra Mundial. 

APROBACIÓN ECLESIÁSTICA DEL MENSAJE DE FÁTIMA

En 1930 el obispo de Leira-Fátima, después de 13 años de investigación extensiva y cuidadosa, publicó su carta pastoral declarando que las revelaciones de Fátima merecían creencia de parte de los fieles. Hoy, en el lugar donde la Santísima Madre apareció a los niños cuando pastaban sus ovejas, esta un magnifico sepulcro que es visitado por millones de peregrinos.

El 31 de octubre, 1942, el Papa Pío XXII consagró el mundo al Corazón Inmaculado de María. Un poco más tarde, el instituyó por toda la Iglesia universal, la fiesta del Corazón Inmaculado de María, que se celebra en todo el mundo el 22 de agosto de cada año. 

El 1 de mayo, 1948, el Papa Pío XII promulgó una carta encíclica especial a todos los obispos, sacerdotes y laicos en todo el mundo. Lo siguiente es una parte del texto de esa carta: “…Y como nuestro proveedor de memoria inmortal, Leo XIII, al comienzo de la era del siglo veinte decidió consagrar toda la raza humana al Santísimo Corazón de Jesús, nosotros también como representante de toda la familia humana que El redimió, tenemos el deseo dedicarlo al Corazón Inmaculado de María.

“Consecuentemente, nosotros deseamos que a todos las oportunidades que se presentan, se haga esa consagración en los varios diócesis y también en las parroquias y las familias. Confiamos que habrá una oleada de bendiciones y favores abundantes del cielo por esta consagración pública y privada…” (Firmado el Papa Pío XII). 

El 7 de julio, 1952, el Papa Pío XII promulgó la encíclica Sacro Vergente Anno dirigido a los rusos. Dedicó y consagró “toda la gente de Rusia a esa mismo Corazón Inmaculado,” como había hecho una década anteriormente para todo el mundo. Esto fue una respuesta directa a la petición de Nuestra Señora, hecho en 1917. Pero, según la Hermana Lucía, este deseo no fue cumplido, porque tenía que ser hecho en unión de todos los obispos del mundo para ser “Colegial”, como lo pidió Nuestra Señora. Sin embargo, este si fue complido por el Papa Juan Pablo II el 25 de marzo de 1984. En el 1989, el sistema de gobierno comunista ateo se desrrumbo de por si sin ninguna violencia y esta conversión continúa hasta hoy mismo.

PONIENDO EN PRACTICA EL PLAN DE LA PAZ

Se ha recordado en la historia mucho de los desastres terribles que la Madre de Dios pronosticó en 1917. Hoy, la mayoría de la gente, los creyentes y no-creyentes incluso, se preocupan bastante de la dirección indicada por los acontecimientos corrientes y se preocupan que el futuro sea peor. Nuestro sola esperanza queda en el Plan de Dios Para La Paz basado en estas pedidas de María, Madre de nuestro Señor Jesucristo – 1) penitencia y reparación 2) la recitación diaria del Rosario, 3) los Cinco Primeros Sábados y 4) la consagración al Corazón Inmaculado de María.

LA PENITENCIA Y LA REPARACIÓN

La penitencia significa que la gente debe cambiar su vida, abandonado la vida del pecado, pedir perdón por sus pecados, y hacer reparación a los Corazones Sagrados de Jesús y María quienes son gravemente ofendidos por los pecados de la humanidad. 

Nuestra Señora explicó que la reparación significa que: 1) uno debe aceptar las dificultades de la vida sin rebelarse y sin enojarse como un sacrificio para expiar por nuestros pecados; 2) cumplir nuestras tareas diarias con máximo habilidad; 3) aceptar las responsabilidades de nuestro estado en la vida; 4) obedecer los Mandamientos de Dios. 

El sacrificio que Nuestro Señor exige de nosotros es un sacrificio necesario para evadir el pecado, la ocasión del pecado, y aceptar con toda sumisión todos los sufrimientos que recibimos o que percibimos. Al ofrecer nuestros sufrimientos a Dios, debemos rezar la oración que María nos enseñó: “Jesús, te ofrezco este sufrimiento por tu amor, por la conversión de los pecadores, y en reparación por los pecados cometidos contra el Corazón Inmaculado de María.”

EL ROSARIO DIARIO

Nuestra Señora rogaba e insistía que la gente rece el Rosario diario. Esto significa que pongamos concentración máxima en los eventos en la vida de Jesús y María que forman la estructura de la oración. Con tiempo, el individuo no es solamente transformado a un ser que obedezca mejor a Dios y que comprenda mejor Sus caminos, pero las oraciones de la Iglesia pueden salvar al mundo, como ha sucedido muchas veces en el pasado, y con los enormes males que el mundo enfrenta hoy. Después de cada década del Rosario, se debe rezar así: “Jesús mío, perdónanos nuestros pecados, sálvanos de los fuegos del infierno y guía todas las almas al cielo, especialmente los que estén en gran necesidad.”

LOS CINCO PRIMEROS SÁBADOS

Esta devoción consiste en 1) ir a la Confesión; 2) recibir la Sagrada Comunión; 3) recitar cinco décadas del Rosario; y 4) pasando 15 minutos con Nuestra Señora meditando en los misterios del Rosario – todo con la intención de hacer reparación. María ha prometido todas las gracias necesarias para la salvación a los que fielmente hagan esta devoción en el Primer Sábado de cinco meses seguidos. (NOTA: Se puede hacer la Confesión 8 días antes o 8 días después de la Comunión, como es habitual, siempre que la persona no está en un estado de pecado mortal cuando reciba la Sagrada Comunión.)

LA CONSAGRACIÓN AL CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA

Nuestra Señora busca gente que desee formar grupos de oración y sacrificios por medio de la consagración a ella. La consagración a María significa que uno ponga confianza en el poder de la oración de intercesión para derrotar el enorme mal del mundo. Quiere decir que aceptemos su ayuda en ofrecernos y en ofrecer toda la humanidad a El quien es Santísimo. En la práctica, esto quiere decir que aprovechamos de las varias formas de invocación de María aprobadas por la Iglesia. Sobre todo, es importante que cumplamos con las peticiones de Nuestra Señora de Fátima. 

Ve Como Rezar El Rosario.

“Ofrezcan todos los fieles súplicas apremiantes a la Madre de Dios y Madre de los hombres para que ella, que ayudó con sus oraciones a la Iglesia naciente, también ahora, ensalzada en el cielo por encima de todos los ángeles y bienaventurados, interceda en la comunión de todos los santos ante su Hijo hasta que todas las familias de los pueblos, tanto los que se honran con el título de cristianos como los que todavía desconocen a su Salvador, lleguen a reunirse felizmente, en paz y concordia, en un solo Pueblo de Dios, para gloria de la Santísima e indivisible Trinidad.” Constitución Dogmática Sobre La Iglesia (Lumen Gentium) de Vaticano II. P.69, el 21 de noviembre, 1964. 

Referencias:

“Nuestra Señora de Fátima” por D. William Thomas Walsh (1891-1949) Doubleday, una división de Bantam Doubleday Dell Publishing Group, Inc., Nueva York, 1947, 223 pp. El profesor Walsh, un periodista eminente, disfrutó de la cooperación de numerosos autoridades eclesiásticos durante la preparación exhaustiva de este libro. Pasaba bastante tiempo en Portugal. Estudiaba las memorias de Lúcia y numerosos documentos y cuentas periodísticas. Condujo entrevistas con unas docenas de testigos oculares, incluyendo Lúcia (1907-2005) y varios miembros de su familia, vecinos y amigos. Se establece la verdad con testigos. Las verdades de Fátima son innegables. 

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Se fue puesto acquí por la primera vez en setiembre, 2010.